Capítulo II - VII:

EL TRATAMIENTO HOMEOPÁTICO DE LOS TRAUMATISMOS Y LAS HERIDAS

     Traumatismos:

     El tratamiento de los traumatismos, en su gran variedad de formas, mediante la homeopatía, ha demostrado ser siempre eficaz y rápido; teniendo la ventaja adicional de que estos medicamentos están libres de efectos colaterales en el paciente.

     En el amplio arsenal homeopático contamos con un grupo de remedios de acción específica en estas patologías y sus consecuencias, a los cuales nos referimos a continuación:

     Árnica:

     Es el remedio más importante para las contusiones y sus consecuencias. Al paciente pareciera que le duele todo el cuerpo y cambia de postura constantemente como tratando de conseguir alivio (todas las cosas sobre las que descansa o reposa las siente muy duras).

     Entre los cuadros en que actúa Árnica tenemos los traumatismos encéfalo craneanos (TEC), ya sean ellos con o sin fractura de cráneo, y sus consecuencias tales como la meníngeo-encefalitis, las apoplejías, las hemorragias y edema de la retina, etc.

     El paciente de Árnica presenta un gran temor a ser tocado, o que se le acerquen, además la cabeza está caliente mientras que el resto del cuerpo está frío, también hay un gran estupor.

     Árnica actúa en las rupturas de capilares de origen traumático, que tienen como consecuencia una extravasación sanguínea con formación de equimosis. Esta característica, junto a la principal, la hacen un remedio importante de tener en cuenta en el postoperatorio.

     También debemos mencionar la posibilidad de uso en los casos de dolores de los órganos genitales después del parto, en la predisposición a las hemorragias y en la prevención de las septicemias; además, favorecen la reabsorción.

     Por último, debemos decir que los enfermos de Árnica se agravan al ser tocados y por el movimiento y mejoran por el reposo.

     Conium:

     Este medicamento actúa en las inflamaciones y las induraciones de las glándulas que han sido producidas por contusiones o golpes.

     Entre las glándula donde se manifiesta su acción tenemos principalmente las mamarias, sin embargo, se reconoce su efecto también en el útero y en el estómago.

     Las lesiones tratables por Conium pueden ser tan simples como las ya antes mencionadas o incluso del tipo canceroso, siempre y cuando estos trastornos hayan sido originados por un traumatismo de la zona afectada.

     Este medicamento tiene una acción más marcada sobre el lado derecho del cuerpo.

     Hepar sulfur y Silícea:

     Son medicamentos que actúan en los casos de traumatismos complicados con supuración; ya sean estos agudos (Hepar sulfur) o crónicos (Silícea). Su estudio mas profundo corresponde al capítulo de los abscesos, y es por eso que por ahora sólo los mencionaremos para tenerlos en cuenta en dichos casos.

     Hypericum:

     Es el remedio por excelencia para los nervios traumatizados; pudiendo ser este trauma desde una simple punción por un clavo o una aguja hasta una grave contusión de la medula o el cerebro y sobre todo de la región de los nervios sensitivos. Estas lesiones pueden ser agudas o crónicas.

     Como ejemplo podemos mencionar la neuritis que a veces se presenta con posterioridad a una extracción dentaria.

     Ruta:

     Ruta actúa en los traumatismos de los tejidos fibrosos, las aponeurosis, los tendones y el periostio. Las causas de estos traumas pueden ser los ejercicios mal hechos o muy repetidos.

     El enfermo de este medicamento, al igual que el de Árnica, pareciera estar completamente adolorido y cambia constantemente de posición. Una característica de las contusiones de Ruta es que mejoran por el movimiento y se agravan por el reposo.

     Symphytum:

     Este medicamento es particularmente útil en los traumatismos de los huesos y el periostio. Ayuda a la consolidación de las fracturas y disminuye los dolores por rupturas del periostio.

     Su uso está muy indicado en aquellas fracturas que no sueldan (junto con Calcárea phosphórica y Hekla lava) y en las inflamaciones del hueso y del periostio luego de una amputación.

     Sulphuricum acidum:

     Sulphuricum acidum tiene entre sus síntomas el de manchas equimóticas bajo la piel, lo que lo haría útil en las manchas negras y azules (moretones) de la piel que son el resultado de contusiones. En la práctica sigue muy bien a Árnica y a Ledum en este tipo de problemas. Su acción sobre las equimosis producidas por golpes lo hacen aplicable también en las contusiones profundas.

     A manera de resumen presentamos el siguiente cuadro:

Traumatismos en General:

ÁRNICA, CONIUM, HEPAR SULFUR, HYPERICUM, SULPHURICUM ACIDUM, Ledum, Symphytum y Silícea.

Traumatismos con extravasación:

ÁRNICA, SULPHUR ACIDUM, Conium, Hepar sulf., y Ruta.

Traumatismos de glándulas:

CONIUM, Árnica, Sulphuricum acidum y Silícea.

Traumatismos del hueso:

RUTA, SYMPHYTUM, Sulphuricum acidum.

– con fracturas que demoran en curar:

SYMPHYTUM, Calcárea phosphórica, Hekla lava, Ruta y Sulphuricum acidum.

– del periostio:

Ruta.

Traumatismos de partes blandas:

ÁRNICA, CONIUM y Sulphuricum acidum.

Traumatismos de los nervios:

HYPERICUM.

     Heridas:

     En este capítulo sólo abarcaremos las heridas producidas por causas externas, como son los traumas; sin tomar en cuenta el importante grupo de las úlceras, que por lo general son el resultado de procesos generalizados, como son las infecciones bacterianas y virales.

     Al igual que en los traumatismos, mencionaremos los principales medicamentos a tener en cuenta en estos casos.

     Caléndula:

     Es uno de los pocos medicamentos homeopáticos que pueden aplicarse en forma externa, en forma de pomada y por lo general, en tintura madre. Caléndula es un excelente antiséptico y cicatrizante de las laceraciones de la piel y el tejido muscular, ya sean estas recientes o crónicas (heridas que no curan).

     La Caléndula actúa promoviendo la formación de tejido de granulación y en consecuencia, favorece la rápida curación de las heridas por primera intención. Tiene acción complementaría con Hepar sulf.

     Ledum:

     Es el medicamento de las heridas producidas por objetos punzantes. Está especialmente indicado en aquellas heridas punzantes que no sanan, como son las producidas por espinas y clavos. Sin embargo, se debe tener en cuenta el tipo de tejido que ha sido dañado por un objeto de este tipo, por ejemplo, si éste es un nervio, es preferible utilizar Hypericum y si es un hueso Symphytum.

     Ledum es también un excelente medicamento de los traumatismos. Sirve muchas veces para terminar el trabajo que Árnica comenzó bien, pero no pudo completar.

     Para las manchas negras como consecuencia de golpes no hay mejor remedio que Ledum; por ejemplo, es muy útil en los casos de ojo en tinta, donde puede ser usado junto a Symphytum.

     Hepar sulfur y Silícea:

     Están indicados en todos aquellos casos de heridas infectadas o que no cicatrizan.

     Staphisagria:

     Staphisagria es el remedio que mejor actúa en los casos de heridas producidas por objetos cortantes (único con grado 3 en el Repertorio de Kent); siendo, en consecuencia de gran utilidad en la cicatrización de las heridas quirúrgicas a cualquier nivel. Además disminuye el dolor postoperatorio.

copyright1990base

Usted está aquí: Inicio Manual de Med. Vet. Homeopática (1990) Segunda Parte: Práctica Capítulo VII: Traumatismos y Heridas