Capítulo II - V

TRATAMIENTO HOMEOPÁTICO DE LAS CONVULSIONES Y LA EPILEPSIA

     Introducción:

     Las convulsiones son contracciones violentas involuntarias, de carácter patológico, que afectan a los músculos voluntarios, determinando movimientos irregulares localizados en uno o varios grupos musculares o generalizados a todo el cuerpo.

     Estas convulsiones pueden ser:

     Clónicas: cuando se presenta una alternancia de contracción y relajación de los músculos.

     Tónicas: que son contracciones persistentes, sin fase de relajación, afectando a uno o varios músculos.

     Tetánicas: de tipo tónicas, caracterizadas por cursar sin pérdida del conocimiento.

     Epileptiformes: son aquéllas que se asocian a pérdida del conocimiento.

     Como epilepsia se describe a un trastorno nervioso, generalmente crónico, que se manifiesta por ataques más o menos frecuentes, caracterizados algunas veces por pérdida súbita del conocimiento, convulsiones tónicas y crónicas, e incluso coma (gran mal) y otras veces por vértigo u otro problema similar (pequeño mal).

     El cuadro epiléptico típico puede ser dividido en 5 fases:

     a) Aura: el animal se muestra inquieto, agitado, tembloroso, mueve y se toca la cabeza.

     b) Fase de contracciones tónicas: bruscamente el enfermo queda rígido, cae de costado al suelo, manteniéndose en este estado por algunos segundos.

     c) Fase de contracciones clónicas: las contracciones musculares afectan tanto a los miembros como a la cabeza; se ha perdido la sensibilidad y la conciencia; las pupilas están dilatadas, los ojos feos y el animal no responde a los estímulos. Las mucosas están congestivas y se estimula la salivación.

     d) Fase de depresión: luego de algunos minutos el enfermo se relaja; siendo su respiración muy agitada.

     e) Fase de retorno a la normalidad: lentamente el animal comienza a salir de la crisis; recuperando sus reflejos y conciencia.

     En medicina veterinaria la mayoría de las epilepsias son sintomáticas, vale decir, secundarias a otros trastornos como el Distemper, la Tuberculosis, los abscesos, los traumatismos, las intoxicaciones, los parásitos, los tumores y en general toda patología que cursa con encefalitis o meningitis.

     Tratamiento Homeopático:

     Principales medicamentos:

     A) Belladonna:

     El enfermo de Belladonna está muy agitado, los ojos están desorbitados y las pupilas muy dilatadas, generalmente la temperatura corporal está elevada. Antes de los ataques en ocasiones ataca los objetos y cosas imaginarias, la mirada es salvaje y se puede observar el pulso de las carótidas. Las convulsiones son muy violentas, con un increíble aumento de la fuerza. El animal no reconoce a sus dueños y trata de morder, gruñe y golpea.

     Las mucosas están muy congestionadas y secas ya que hay una completa abolición de las secreciones.

     Las convulsiones comienzan generalmente por el lado derecho, en especial por el brazo derecho, agravando o desencadenándose por ver correr agua, por ser tocado y por la luz.

     Wolff recomienda dar Belladonna durante las crisis en dilución D6 cada 15 o 30 minutos o bien después para evitar caer en un status epilecticus.

     Mac Leod recomienda la dilución C30 cuando el medicamento está bien indicado.

     En general, se pueden indicar las diluciones entre D6 y C1000.

     B) Hyoscyamus:

     Las convulsiones de Hyoscyamus comienzan por la cara, generalmente cursan con inconsciencia, terminando en algunos casos en parálisis. El cuerpo del paciente está frío, la cara se observa cianótica, especialmente las mucosas, hay rechinamiento de dientes y eliminación de espuma por la boca. Los esfínteres se relajan, por lo que el animal se orina durante el ataque convulsivo; cada músculo del cuerpo tiene sacudidas o contracciones, desde los ojos hasta los dedos del pie (Rifen), los ojos sobresalen de sus órbitas y los dedos se doblan hacia atrás. A pesar de la inconsciencia el enfermo grita.

     Las convulsiones son seguidas de un profundo sueño y pueden ser precedidas de vómitos, gritos o desmayos.

     Las causas desencadenantes pueden ser susto o parásitos intestinales; agravación de noche, por sustos, después de comer o durante la dentición.

     C) Cuprum:

     El cuadro convulsivo de Cuprum es fácilmente reconocible, debido a sus características particulares. Precediendo al ataque convulsivo puede haber pequeñas sacudidas musculares, vómitos, hipo o violentas contracciones de la parte inferior del tórax. Inmediatamente antes aparecen movimientos irregulares de los dedos de los miembros anteriores y posteriores, los que se extienden por todo el cuerpo; puede haber un grito agudo y pérdida del conocimiento. Durante el ataque hay convulsiones clónicas y tónicas, movimientos de flexión y extensión de los miembros; la cabeza se dirige hacia atrás, pudiendo llegar al opistótomo. Hay una marcada cianosis de las mucosas, total inconsciencia, gritos y a veces deseos de morder. Los ojos están vueltos hacia arriba y enrojecidos, arroja espuma por la boca, la respiración es rápida y ruidosa y hay incontinencia de esfínteres.

     Después del ataque el enfermo presenta una apariencia de muerte, cae en un sueño profundo y cuando despierta está muy débil, con escalofríos, vómitos, temblores y sudores.

     Las causas desencadenantes más corrientes son los sustos, las excitaciones, la supresión de erupciones o descargas, los traumatismos cerebrales, por mojarse, durante la dentición, el embarazo o el puerperio. Agrava de noche, durmiendo, durante la luna nueva o periódicamente cada 7 días.

     D) Cicuta:

     Este medicamento produce convulsiones muy violentas que son precedidas por un grito y un aura típica en el plexo solar, caracterizada por una contracción brusca del diafragma. Las convulsiones se inician inmediatamente después, comenzando por la cabeza y cara, para luego extenderse a todo el cuerpo.

     Se arquea la nuca, tronco y extremidades, quedando en opistótomos. La cabeza puede estar echada hacia atrás o hacia un costado, muy rígida. Puede haber hipo, trismo con mordedura de la lengua, espuma bucal y gritos. Hay pérdida del conocimiento y flexión y extensión alternada de los miembros posteriores. Terminado el ataque, el paciente queda con una gran postración e insensibilidad.

     Entre las causas etiológicas podemos mencionar los traumatismos craneanos, los errores dietéticos, los atragantamientos con huesos o espinas de pescado, la dentición, el parasitismo, el embarazo y el puerperio. Son agravadas las convulsiones por el menor ruido, de noche durmiendo, por susto, por frío o por cualquier excitación.

     E) Stramonium:

     Produce convulsiones que se caracterizan por que el enfermo conserva la conciencia. Ellas son de tipo tónicas y clónicas, con caída sobre todo hacia atrás, pudiendo presentarse parálisis en un lado del cuerpo y contracciones del otro. La mirada está fija, con arreflexia pupilar y gritos antes y durante las convulsiones.

     Es un importante medicamento de la corea de la parte anterior del cuerpo, con movimientos rítmicos y gráciles de los miembros anteriores.

     Los cuadros epilépticos se alternan con períodos de gran excitación mental o rabia y extrema inquietud.

     Como factores causales tenemos la luz y los objetos brillantes, la fiebre, la dentición, la supresión de las secreciones y erupciones, los sustos y el puerperio.

     F) Ignatia:

     Convulsiones provocadas por excitación emocional o por castigo, comenzando por la cara, con las mucosas congestivas o cianóticas y pérdida del conocimiento. En otros casos hay alternancia de congestión y palidez de las mucosas. El ataque termina con un profundo suspiro y una emisión de gran cantidad de orina acuosa.

     Es un importante medicamento de las convulsiones de origen histérico.

     G) Opium:

     Produce convulsiones precedidas y acompañadas de gritos, con ojos vueltos hacia arriba y semi abiertos. Hay pérdida de la conciencia y relajación de esfínteres; son seguidas de profunda somnolencia y respiración estertorosa que perdura hasta el próximo ataque.

     Se presentan las convulsiones especialmente en animales jóvenes, por susto o excitación.

     H) Nux vomica:

     Convulsiones especialmente del lado derecho, que se acompañan de gritos, vómitos, relajación de esfínteres y respiración ruidosa. Puede haber parálisis previa al ataque: la conciencia se mantiene.

     Las convulsiones pueden ser desencadenadas por ira o cualquiera excitación o emoción.

     I) Oenanthe:

     Convulsiones sin aura previa, con pérdida del conocimiento brusco y completo, mucosas pálidas, gritos, mirada fija, midriasis, espuma bucal, mordida de lengua, trismo y respiración estertorosa. Los espasmos son muy violentos, de tipo clónico y tónico; el cuerpo está muy frío. Las convulsiones aparecen de preferencia durante el embarazo o el puerperio y son seguidas de una profunda somnolencia, que puede durar hasta el próximo ataque.

     J) Zincum:

     Convulsiones con gran palidez de mucosa, movimiento de ojos y rechinar de dientes. Las contracciones son tónicas o clónicas y puede haber parálisis.

     Puede ser útil en la corea; especialmente la que afecta a las extremidades posteriores. Su etiología principal es la supresión de erupciones.

     Principales Síntomas:

a) Etiologías Emocionales y Sensitivas.

– Luz Brillante:

STRAMONIUM

– Sobreexcitación:

HYOSCYAMUS y OPIUM

– Olores Fuertes:

CICUTA y LYSSINUM (2)

– Objetos brillantes:

LYSSINUM y STRAMONIUM

– Ser tocado:

CICUTA

b) Traumatismos

– General:

HYPERICUM

– Compresión medular:

TARENTULA (1)

c) Causas Dietéticas

– Por indigestión:

IPECA

d) Sexualidad y Genitales

– Durante el Celo:

OENANTHE

– Supresión del Celo:

BUFO, CALCÁREA PHOS., COCULUS, GELSEMIUM, PULSATILLA (2)

– Durante el parto:

BELLADONNA, CICUTA, HYOSCYAMUS, y STRAMONIUM

– Excitación sexual:

BUFO, LACHESIS, PLATINA

e) Supresión de Secreciones y Erupciones

– Por supresión de secreciones:

ASAFOETIDA (2)

– Por supresión de erupciones:

AGARICUS, BRYONIA, CALCÁREA, CAUSTICUM, CUPRUM, STRAMONIUM, SULFUR, ZINCUM (2)

f) Etiologías Diversas

– Dentición:

CALCÁREA y CHAMOMILLA

– Parasitismo:

CINA

– Vacunación:

SILÍCEA

– En animales Jóvenes:

BELLADONNA, CINA, HELLEBORUS, OPIUM, STRAMONIUM, VERATRUM, ZINCUM

– Uremia:

CUPRUM, DIGITALIS, KALI. SULFURICUM, MOSCHUS, PLUMBUM y TEREBINTHINA

g) Síntomas que Preceden las Convulsiones

– Pupilas dilatadas:

ARGENTUM NITRICUM

– Vértigo:

HYOSCYAMUS

– Vómitos:

CUPRUM (2)

h) Síntomas Durante las Crisis

– Vómitos:

HYOSCYAMUS

– Emisión de orina:

BUFO y HYOSCYAMUS

– Emisión de fecas:

OENANTHE (2)

– Miembros abductos:

CUPRUM y NUX VOMICA (1)

– Miembros flectados:

HYOSCYAMUS (2)

– Miembros rígidos:

IPECA, MOSCHUS y PLATINA

– Alternancia de miembros rígidos y flectados:

CICUTA, CUPRUM, LYCOPODIUM, SECALE y TABACUM (2)

– Conservación de la conciencia:

CINA y STRAMONIUM

– Pérdida de la conciencia:

ARGENTUM NIT., BUFO, CALCÁREA, CANTHARIS, CICUTA, HYOSCYAMUS, OENANTHE, PLUMBUM y VISCUM

– Caída:

BELLADONNA, CHAMOMILLA, CUPRUM, HYOSCYAMUS y OENANTHE

– Caída hacia atrás:

OPIUM

– Caída hacia adelante:

ASTERIAS (2)

– Caída sobre el costado derecho:

BELLADONNA

– Caída sobre el costado izquierdo:

BELLADONNA, CAUSTICUM, LACHESIS y SABADILLA (1)

– Caída con rotación en círculo:

CAUSTICUM

– Hemorragia:

CHINA, PLATINA y SECALE

– Parálisis:

CAUSTICUM

– Fiebre:

BELLADONNA, NUX VOMICA y STRAMONIUM

– Piel fría:

OENANTHE

– Opistótomos:

BELLADONNA, CICUTA, CUPRUM, HYOSCYAMUS, NUX VOMICA, OPIUM, STRAMONIUM y STRYCHNINUM

i) Síntomas después de las Convulsiones

– Somnolencia:

NUX VOMICA y OPIUM

– Agitación:

ARGENTUM NITRICUM

– Escalofríos:

CUPRUM

j) Tipo de Convulsiones

– Clónicas:

AGARICUS, BELLADONNA, BUFO, CHAMOMILLA, CICUTA, CUPRUM, HYOSCYAMUS, LYSSINUM, OPIUM, PLUMBUM, SEPIA y STRAMONIUM

– Tónicas:

BELLADONNA, BUFO, CICUTA, PETROLEUM, PLATINA y SEPIA

k) Localizaciones

– Cara:

BELLADONNA, CICUTA, CUPRUM y STRAMONIUM

– Pecho:

ARSENICUM y CUPRUM

– Miembros anteriores:

BELLADONNA y STRYCHNINUM

– Miembros posteriores:

STRYCHNINUM

– Alternancia de miembros anteriores y posteriores:

HYOSCYAMUS (2)

     Caso Clínico:

     Canino, macho de 7 meses. Hace un mes presentó un cuadro respiratorio con conjuntivitis, anorexia y decaimiento. Fue tratado alopáticamente con ampicilina, suero glucosado y gammaglobulinas, con lo cual el problema aparentemente mejoró. Es llevado a la consulta porque el día anterior había presentado ataques convulsivos caracterizados por caída al suelo, convulsiones tónico clónicas, relajación de esfínteres y eliminación de espuma por la boca. Luego del ataque las pupilas estaban dilatadas y el perro camina en círculos como ciego, chocando con los objetos.

     Se le receta BELLADONNA D6 cada 6 horas con lo cual los ataques cesaron luego de la sexta dosis.

     Dos semanas después presenta nuevamente las convulsiones, para lo cual se prescribe BELLADONNA D12 cada 6 horas, remitiendo con esto las convulsiones.

     Un mes después del tratamiento el paciente es llevado de urgencia a la clínica debido a que emite un grito muy agudo y constante y ha caído en un estado de sopor. Al examen se observan las pupilas dilatadas y la retina edematizada. Se le administró APIS D6 cada 10 minutos, cesando el grito luego de la tercera dosis, pero continuando en sueño profundo por 3 horas más.

     Finalmente se le recetó CALCÁREA CARBÓNICA C30, el medicamento crónico de Belladonna con lo cual los ataques no vuelven durante el período que estuvo en control.

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