Capítulo II - IV:

TRATAMIENTO HOMEOPÁTICO DEL DISTEMPER CANINO

     Introducción:

     El distemper canino, también conocido como moquillo o enfermedad de Carre, es una enfermedad altamente contagiosa que afecta principalmente a animales jóvenes. Su causa primaria es de origen viral, pero luego se ve complicada por una invasión secundaria de bacterias.

     La diseminación de la enfermedad se produce en las primeras etapas, a través de las secreciones y excreciones del animal afectado que contiene grandes cantidades de virus el cual contamina el aire y los objetos.

     La mejor manera de prevenir la enfermedad es vacunando a los 3 y 5 meses de edad, para luego revacunar una vez al año.

     La enfermedad comienza con un alza de la temperatura corporal en 1 ó 2 grados, acompañada de gran decaimiento, mirada ansiosa y completa inapetencia. La etapa febril es de corta duración, presentándose luego los síntomas de inflamación catarral de las mucosas del sistema respiratorio y de la conjuntiva del ojo, que se evidencia por una descarga clara y acuosa por los ojos y los orificios nasales.

     La invasión bacteriana rápidamente tiene lugar en las mucosas afectadas, por lo que las secreciones se tornan purulentas, espesas y de color amarillo o verdoso. El estado general del paciente está muy deteriorado, aparecen síntomas tales como tos, generalmente productiva, respiración difícil y otros que indican compromiso pulmonar serio.

     No tan frecuentes son los síntomas digestivos y aún menos los cutáneos. Los primeros se caracterizan por la presencia de diarrea, en ocasiones sanguinolenta y a veces acompañada de vómitos. Los síntomas cutáneos, cuando están presentes, son casi patonogmónicos y corresponden a pápulas o vesículas en la zona del vientre, a veces complicadas con infección bacteriana secundaria, y engrosamiento del cojinete plantar, por lo que antes se conocía a la enfermedad como Hard pad disease.

     Sin embargo, la etapa más grave de la enfermedad se produce cuando el virus penetra en el sistema nervioso, lo que se traduce en diversas manifestaciones tales como parálisis, convulsiones, corea, cambios conductuales, etc., generalmente irreversibles y sin posibilidad de un tratamiento alopático realmente efectivo, por lo que muchos enfermos deben ser sacrificados y otros quedan con secuelas por el resto de su vida.

     Tratamiento homeopático del distemper.

     La homeopatía es una alternativa muy útil de primera elección en el tratamiento del distemper. Su efectividad, como es lógico, dependerá del momento en que se ataque el problema; siendo el pronóstico muy favorable en las primeras etapas y malo si el daño del sistema nervioso es muy extenso.

     Estado inicial:

     Para muchos dueños de animales, esta etapa pasa lamentablemente inadvertida. Aquí el principal medicamento es ACONITUM en dilución C30. Debe ser dado lo más pronto posible, cuando se detectan los primeros síntomas tales como decaimiento y fiebre; si esto se cumple es capaz de abortar la enfermedad sin mayores consecuencias. Puede ser dado tan frecuente como cada 30 minutos, pero por no más de 6 veces.

     Si la inflamación de las mucosas es notoria y se caracteriza por rubor y sequedad de ellas, BELLADONNA D12 - C30 es el medicamento indicado, y aún más si el paciente está excitable y con las pupilas dilatadas. Debe ser administrado con frecuencia.

     También puede ser de utilidad en esta etapa FERRUM PHOSPHORICUM D6 y MERCURIUS D12, que están indicados en todo tipo de congestiones de las mucosas conjuntivales.

     Por ultimo hay que mencionar el OSCILOCOCCINUM, que actúa como estimulante inespecífico de las defensas orgánicas; por lo que puede ayudar incluso a prevenir la enfermedad.

     Etapa de inflamación catarral:

     Es común en esta etapa de la enfermedad que el dueño del paciente confunda el cuadro con un simple “resfrío", tratándolo con analgésicos alopáticos, logrando sólo que la enfermedad progrese aún más bajo una falsa mejoría. Si el síntoma principal es decaimiento, se debe pensar inmediatamente en ARSENICUM ALBUM en dilución alta, especialmente si el animal bebe frecuentemente agua, pero en pequeñas cantidades y las descargas oculares y nasales son escoriantes.

     Otro medicamento interesante es el MERCURIUS CORROSIVUS D12 - C30, que está indicado cuando la lagrimación es profusa y las secreciones comienzan a hacerse purulentas, tomando un color amarillento.

     De mucha más frecuente prescripción es la PULSATILLA D6 - C30, debido a que en su patogenesia se encuentran síntomas tales como catarro agudo violento, con secreciones profusas, espesas de color amarillo o verdoso; lo que habitualmente se encuentra en los enfermos de distemper.

     También deben ser tenidos en cuenta KALIUM BICHROMICUM D6 e HYDRASTIS D6, cuya sintomatología es semejante.

     Etapa de compromiso respiratorio severo:

     Por lo general es en esta etapa, ya bastante avanzada, en que el enfermo llega a la consulta veterinaria. La flora bacteriana secundaria se ha multiplicado profusamente y el paciente se encuentra en un estado lamentable. Si a la auscultación se detecta una gran cantidad de mucus, pero es poco o nada lo que se elimina, el medicamento de elección es ANTIMONIUM TARTARICUM D6 - D12, el cual produce un rápido alivio.

     Si la tos es frecuente y se acompaña de vómitos, IPECA D6 - C30 es el remedio indicado, sobre todo si además la expectoración es sanguinolenta,

     Un medicamento importante de los cuadros respiratorios es BRYONIA D6 - C30, cuyo campo de acción incluye respiración difícil con claros síntomas de dolor de la pared del pecho; respiración abdominal por compromiso de la pleura; el animal tiende a acostarse sobre el lado afectado, ya que la presión le causa alivio.

     Otros medicamentos de la neumonía son PHOSPHORUS y LYCOPODIUM, pero su uso debe estar limitado a la correcta semejanza con la sintomatología del enfermo.

     Trastornos Digestivos:

     El principal medicamento de la sintomatología digestiva del Distemper es el ARSENICUM en dilución media o alta. El paciente presenta diarrea frecuente, conteniendo sangre y de olor a cadáver; el vómito está siempre presente y la piel alrededor del ano está escoriada. Como ya se mencionó, un síntoma guía del medicamento es el decaimiento y la sed de pequeñas cantidades de agua; siendo también importante la agravación de los síntomas hacia la medianoche.

     Si a consecuencia de la diarrea y el vómito el paciente muestra síntomas de colapso, se debe prescribir CARBO VEGETABILIS D12 - C30, especialmente si está presente la disnea, los escalofríos, el cuerpo muy frío y olor pútrido de las excreciones. También en estos casos se puede recurrir a VERATRUM ALBUM D12 - C30, que corresponde a los estados de colapso con hipotermia, cianosis y postración rápida, vómitos violentos y abundantes y diarrea frecuente.

     Síntomas cutáneos:

     El medicamento homeopático que mejor corresponde a los síntomas cutáneos del Distemper es ANTIMONIUM CRUDUM D12, que se caracteriza por las erupciones papulares, las induraciones de la piel y los problemas tróficos de las extremidades.

     Etapa de Compromiso Nervioso:

     Corresponde sin lugar a dudas a la etapa más grave del Distemper y donde la terapéutica alopática cuenta con menos recursos realmente efectivos. Si bien algunos enfermos superan esta etapa, muy raras veces ocurre sin que queden con secuelas que les acompañan por el resto dé su existencia. La homeopatía ofrece para estos pacientes una alternativa real, por lo cual su tratamiento será tratado con mayor extensión.

     a) Parálisis:

     Tal vez uno de los medicamentos que mejores resultados da en la parálisis del Distemper es el GELSEMIUM D12 - C30. Este medicamento se indica en todos los casos de parálisis progresiva que comienzan por el tren posterior, con gran debilidad muscular, ataxia con tendencia a caer hacia el lado derecho y gran agotamiento. Puede haber también una midriasis importante y permanente e incontinencia de orina.

     También importante es el CONIUM D12 - C30, que actúa también en las parálisis ascendentes y progresivas que comienzan en los miembros posteriores, con desplazamiento difícil y desaparición de la sensibilidad motriz de la parte posterior del cuerpo. La lateralidad de los síntomas es netamente derecha.

     En las parálisis placidas, con atrofia muscular rápida y pérdida de la sensibilidad de la zona afectada, lo más indicado es el PLUMBUM D12 - C30. Si la parálisis es espástica y hay una exageración del reflejo rotuliano, se debe prescribir LATHYRUS D12 - C30, con el cual fueron tratados innumerables cuadros de poliomielitis en niños durante una epidemia que asoló Buenos Aires. Otro medicamento de las parálisis espásticas es NUX VOMICA D12 - C30, siempre y cuando el paciente además esté muy irritable, especialmente por los ruidos y la luz, presente ataxia y se vea muy friolento.

     En algunas ocasiones pueden utilizarse COCCULUS, que produce parálisis de los músculos lumbares y dorsales, entorpecimiento general, lentitud de reflejos y temblores de los miembros; y CAUSTICUM, cuando la parálisis tiene localizaciones variadas, hay debilidad y temblores e incapacidad para estar de pie.

     b) Mioclonias (corea):

     En primer lugar se debe mencionar AGARICUS D12 - C30, entre cuyos síntomas se encuentran movimientos espasmódicos de los globos oculares con oscilación de los ojos; contracciones de los músculos temporales y parpebrales con mioclonias, secreciones verdosas en los ojos con una ligera conjuntivitis, sensibilidad de la columna vertebral al tacto y, lo que decide la prescripción, cesación de las mioclonias durante el sueño.

     En segundo lugar está ZINCUM D12 - C30; que actúa en los cuadros de debilidad de las extremidades, temblores, sacudidas y contracciones de los músculos, sensibilidad al tacto en la columna vertebral, especialmente a nivel de las vértebras lumbares y en estados más avanzados paresia y parálisis del tren posterior, caída de los párpados superiores e incontinencia urinaria. Es importante tener en cuenta que su sintomatología no mejora con el sueño.

     Si las mioclonias son principalmente del lado izquierdo se puede recurrir a CUPRUM o TARÁNTULA; si por el contrario afectan sólo al lado derecho, son más adecuados CAUSTICUM y ARSENICUM.

     Por último, vale la pena mencionar la ZIZIA ÁUREA D12 - C30, cuya única sintomatología es la corea que persiste durante el sueño.

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